Hay que tener en cuenta que los trastornos por consumos de sustancias constituyen un problema de salud pública muy importante, que trae asociado un enorme gasto social gasto que se amplia de manera considerable si atendemos no solo a los costes directos del tratamiento, sino también a otros gastos indirectos como los problemas de salud asociados, el absentismo laboral, la pérdida de productividad, los delitos relacionados con la droga y consiguiente encarcelamiento…
Por otra parte, y desde un punto de vista terapéutico, cuando hablamos de adicción podemos encontrar que la motivación para el consumo de cualquier tipo de sustancia psicoactiva está relacionada sobre todo con los efectos agudos y crónicos de esta sustancia sobre el estado de ánimo, la función cognitiva y la conducta. En algunos individuos, las alteraciones subjetivas (por ejemplo la euforia y alivio de la tensión) que acompañan a la intoxicación por sustancias, son experimentadas como fenómenos muy placenteros y ello conduce a un consumo repetido. Aproximadamente un 15 % de los consumidores habituales pasan a presentar una dependencia psicológica por cuanto creen que no pueden actuar de manera óptima en un contexto social, laboral o de otro tipo, sin experimentar cierto grado de intoxicación por la sustancia. Estas personas presentan, a su vez, un alto riesgo de sufrir uno o varios trastornos por consumo de sustancias, según lo definido en los criterios del DSM-IV Tr.
Está claro que las personas que sufren un trastorno adictivo son muy heterogéneas en cuanto a las características clínicamente importantes. Por ello, y para poder abordar de manera eficaz el tratamiento de estas personas se hace necesario comenzar por una fase de evaluación, seguida del tratamiento de la intoxicación y la abstinencia cuando es necesario, y la elaboración y aplicación de una estrategia global de tratamiento. Por norma general para el tratamiento de las adicciones con sustancia, existen dos estrategias generales, como son la evitación de la droga (programas libres de droga) y la sustitución de la misma (por ejemplo programas de mantenimiento con metadona).
En cuanto a los tratamientos específicos encontramos que existen tratamientos farmacológicos y psicosociales, aunque en la gran mayoría de los casos se aplican de manera combinada. Es poco frecuente que un solo tratamiento resulte eficaz cuando se utiliza de manera aislada.
Para la formulación de los objetivos del tratamiento y la elección de las medidas Terapéuticas específicas que son necesarias para alcanzarlos pueden variar en distintos pacientes e incluso en un mismo paciente en distintas fases de la enfermedad. Dado que muchos de los trastornos por consumo de sustancias son crónicos, generalmente los pacientes requieren un tratamiento a largo plazo, aunque la intensidad y los componentes específicos pueden variar a lo largo del tiempo.
El tratamiento para superar una adicción
Cuando abordamos la cuestión del tratamiento de personas que tienen problemas de abuso de drogas, los objetivos que se persiguen pueden parecer muy evidentes “conseguir la abstinencia de la sustancia consumida así como que la persona pueda conseguir niveles adecuados de actividad”.
Sin embargo en la sociedad donde vivimos encontramos que esta claridad y búsqueda básica de objetivos se complica de manera evidente.
Duración del tratamientoEs difícil determinar a priori la duración cuando se inicia un tratamiento para superar una adicción, puesto que cada persona avanzará a una velocidad diferente según sus características personales y sociales. Aún así, los estudios han demostrado que los tratamientos residenciales con una duración inferior a 90 días suelen tener un efecto limitado o nulo, por lo que se aconsejan tratamientos que duren un periodo bastante más largo. |
Efectos biológicos del consumo de drogasLas investigaciones demuestran que el uso de drogas durante un largo periodo de tiempo produce cambios en el funcionamiento cerebral que persisten bastante en el tiempo, incluso habiendo dejado el hábito del consumo de drogas. Estos cambios pueden tener muchas consecuencias sobre el comportamiento de la persona, haciéndola más vulnerable a los estímulos que despiertan el craving y al consumo posterior. |
¿Es necesario el tratamiento especializado?Casi todas las personas que desarrollan una adicción piensan que tienen el control sobre el consumo que están realizando y la mayoría trata de parar sin recibir ningún tipo de tratamiento, fracasando en la obtención de la abstinencia a largo plazo. Los cambios que se producen en la función biológica del cerebro con el uso continuado de la droga dificulta el abandono de la conducta adictiva sin ayuda profesional |
Estímulos asociados con el consumo de sustanciasUna vez se ha desarrollado una adicción a una sustancia, la presión psicológica del trabajo o los problemas familiares, el entorno social, antiguas amistades... pueden actuar conjuntamente con los factores biológicos descritos dificultando conseguir una abstinencia sostenida, aumentando de esta manera la probabilidad de que aparezca una recaída. |
A tener en cuentaEl hecho que el desarrollo de una adicción tenga un claro componente biológico podría explicar la dificultad que presentan algunas personas para mantener una abstinencia si no se recibe un tratamiento adecuado. |
A tener en cuentaLas investigaciones indican que hasta los individuos con la adicción más severa pueden participar activamente en los tratamientos y que esta participación activa es esencial para lograr resultados positivos |